El zinc, importante para tu inmunidad

Buenos días. Hoy me gustaría hablar de un mineral que hemos nombrado en algunas ocasiones pero del que no hemos explicado su importancia, me refiero al zinc o cinc.

Los minerales se pueden englobar en 3 grupos: macroelementos, microelemetos y oligoelementos. El zinc pertenece al segundo grupo, al de los microelementosya que se necesita en cantidades de miligramos, al contrario que los macroelementos que se necesitan en cantidades de gramos o los oligoelementos que se necesitan en millonésimas partes de gramos (microgramos) y es un mineral esencial para el organismo que debe aportarse a través de la dieta. Esta esencialidad se demostró en 1960.

El zinc se encuentra ampliamente distribuido por nuestro cuerpo, casi el 60% del zinc corporal lo encontramos en el tejido muscular y, junto con el hueso, ese porcentaje sube al 90%. También encontramos concentraciones altas de este mineral en la piel, cabello, uñas, retina y tejidos gonadales en los varones.

La concentración en los tejidos blandos como músculo, cerebro, pulmón y corazón es bastante constante y es independiente de la cantidad aportada por la dieta, mientras que la concentración en otros tejidos como el hueso, el cabello o la sangre sí que es variable y refleja la cantidad consumida a través de la alimentación. La sangre total contiene 10 veces más zinc que el plasma, debido a la presencia del catión en ciertas enzimas eritrocitarias (enzimas que catalizas reacciones metabólicas de los eritrocitos).

Absorción, metabolismo y excreción

La absorción del zinc se realiza en el intestino delgado y oscila del 20 al 50%, en función del tipo de dieta, y tiende a disminuir con la edad. Pueden tener lugar dos procesos distintos para la absorción de este mineral, mediante transporte activo que es un mecanismo que depende de la saturación, es decir cuando hay una alta concentración de zinc se absorbe menos y cuando hay deficiencia de zinc se absorbe más, o mediante difusión simple, que no es saturable, en donde la absorción es proporcional a la concentración de zinc.

El zinc liberado desde las células intestinales es transportado por la sangre al hígado

a través de proteínas transportadoras, siendo la albúmina la más importante, y en menor cantidad a través de algunos aminoácidos, generalmente histidina y cisteína. Cerca del 30-40% del zinc que entra en el sistema portal es extraído por el hígado, para luego ser liberado a la sangre. Ya en la sangre, los diferentes tejidos captan cantidades variables del mineral, siendo el hígado el órgano que mayor captación tiene seguido del hueso, la piel, el riñón y el timo.

El estrés, la inflamación, la infección y otros procesos agudos dan lugar a una redistribución del zinc corporal, ya que influyen en la captación hepática de zinc.

Al contrario que otros minerales, el zinc no se almacena en el organismo. En condiciones normales, la excreción se realiza en su inmensa mayoría a través de las heces, una muy pequeña parte a través de la orina y otra pequeña parte a través de pérdidas superficiales por descamación de la piel, crecimiento del cabello o sudor.

Factores que afectan a la absorción (Biodisponibilidad)

Como ya he comentado, uno de los factores que afectan a la absorción de zinc es la cantidad propia del mineral.

Por otra parte, las interacciones entre distintos minerales es uno de los factores que más influencia tiene en la disponibilidad. Suplementos de hierro (sobre todo) y calcioparece que pueden dificultar o incrementar las pérdidas intestinales del zinc.

El ácido fítico (fitatos) y la fibra disminuyen la absorción del zinc, es esta la razón que se diga que el zinc procedente de los alimentos vegetales sea menos biodisponible que el de los alimentos animales. Sin embargo, ciertas formas culinarias como el remojo de las legumbres, la germinación, la cocción y la fermentación de los preparados de panadería aumentan la biodisponibilidad del zinc ya que reducen su unión con los fitatos.

El EDTA(es un ácido que se utiliza como agente quelante) estimula la absorción. En cuanto a la vitamina C, según la fuente que se consulte, parece ser que ayuda en la absorción mientras que otros autores dicen que no influye.

Funciones

Son numerosas y muy variadas:

– Actividad enzimática

. El zinc es necesario para el normal funcionamiento de las enzimas que intervienen en el metabolismo de los hidratos de carbono, proteínas y lípidos, así como de desintoxicación corporal de alcohol, en la síntesis hepática de una proteína transportadora y en el metabolismo de la vitamina A.

– Expresión génica. Interviene en la síntesis de ADN y ARN y en el control de la transcripción genética.

– Funciones en la membrana celular. Colabora en el mantenimiento de la estructura de las células.

– Sistema inmune. Una deficiencia de zinc causa una depleción de células B de la médula ósea y atrofia el timo, disminuyendo la capacidad de respuesta por las células y anticuerpos.

– Crecimiento. El zinc es esencial para el correcto desarrollo de las gónadas, así como en la reproducción y fertilidad.

– Visión. En conexión con la actividad enzimática además de participar en el mantenimiento de la retina, una deficiencia de zinc puede producir ceguera nocturna.

Fuentes alimentarias

El contenido en zinc en los alimentos difiere ampliamente, destacando la riqueza en las ostras y en menor proporción otros crustáceos y moluscos, en carnes rojas y leguminosas. El hígado, es una fuente bastante importante de zinc.

Huevos y lácteos, frutos secos, germen de trigo, cereales integrales, el tofu y diversas semillas también tiene un aporte interesante.

Ingestas recomendadas y deficiencia

Según las tablas de recomendaciones nutricionales, las necesidades diarias de zinc de los hombres y mujeres embarazadas es de unos 15 mg, mientras que mujeres en edad fértil es de 12 mg. Para niños menores de 10 años las ingestas se sitúan en 10 mg.

Una deficiencia de zinc puede ocasionar anorexia, falta de crecimiento, alteración en la maduración sexual, lesiones cutáneas y falta de cicatrización, pérdida de cabello, alteraciones en el gusto u olfato, alteraciones del comportamiento o ceguera nocturna.

Con esto me despido hasta el próximo día. Feliz fin de semana 🙂

Realizado por Cristina Vallespín Escalada

Fuente: este post proviene de Nutrición a las 6, donde puedes consultar el contenido original.

Deja un comentario

error: COJA SU LUCHA BUSCANDO INFORMACION